Los templos de Angkor para mochileros

Amanecer en Angkor Wat

Amanecer en Angkor Wat.

Me pongo a pensar en los templos de Angkor y se me llena la piel de frío y la cabeza de contradicciones. Esta maravilla del mundo coincide perfectamente con uno de los aspectos más repetidos en los lugares que no nos gustan. Hay mucha gente. Cada día del año. Especialmente en los templos más famosos y en las horas en las que el sol hace magia, aquello parece un festival de verano. Con todo eso, nos hubiéramos quedado en aquel lugar más tiempo, volveríamos ahora mismo. Por muchas personas que haya en el recinto religioso más grande del mundo (aquí viene otra contradicción), es posible encontrar la paz que solo puede hallarse en la soledad con la inmensa selva y las monumentales construcciones. La naturaleza abruma y los templos no caben en los ojos. Tanto detalle, tanta grandeza, tanto arte y tantas preguntas, porque no pudimos parar de buscarle explicación a semejante obra y a toda la historia que la envuelve.

Templo de Bayon.

Templo de Bayon.

La espiritualidad latente en Angkor no ha evitado que se convierta en un reclamo turístico de los de hacer todo el dinero que se pueda y más. Todo está preparado para agitar carteras, empezando por el precio de la entrada al recinto. Curioso y triste contraste con la pobreza que rezuma en la región. Pero no hay que viajar con un presupuesto tan holgado para tener la mejor de las experiencias. Por eso hemos creado para ti, querid@ mochiler@, esta entrada con los mejores consejos para disfrutar al máximo de Angkor visitándolo de por libre.

 

Quédate más de un día

Hay entradas para un día, dos (que son tres porque te regalan uno extra) y siete. Si puedes, creemos que lo mejor es dedicarle tres días a los templos. Con uno es muy posible que no te dé tiempo de ver ni lo más destacado, y una semana ya depende de tu interés. Nosotros pensamos que una semana era demasiado, pero ahora sabemos que nos hubiérmos quedado más días. Además no tienen que ser seguidos, lo que permite repartir los días como uno desee.

 

Infórmate

Como casi siempre que uno visita un lugar histórico (y sin olvidar que lo haces por tu cuenta y sin guía), conviene informarse previamente del mismo. Cuando sepas todo lo que ha pasado por allí, vas a ver todo con otros ojos y la visita va a ser mucho más fascinante.

Árboles en Ta Prohm.

Árboles en Ta Prohm.

 

Compra la entrada el día de antes

Este consejo sirve dependiendo de los planes de visita que tengas. El motivo es que comprando el ticket a partir de las 17h para (a partir del) el día siguiente, ese mismo día puedes entrar al recinto también. La gracia de hacerlo consiste en ver el atardecer, pero si ya has planeado hacerlo alguno de los días siguientes no es necesario, aunque así tendrías otra oportunidad de ver un atardecer mágico.
Sobre todo si no puedes dedicarle más de un día a los templos, es muy recomendable ir por la tarde el día de antes.

 

Alquila una bici

No solo es la forma más económica y saludable, si no que además te va a permitir recorrer Angkor con una libertad y una tranquilidad que vas a agradecer. Hemos probado también el tuk tuk y no tenemos la menor duda de que pedaleando la experiencia mejora mucho. Ahora bien, no es un paseíto… Aunque tanto el camino desde Siem Reap como el recinto son muy planos y todo está asfaltado, son muchos kilómetros los que tendrás que hacer, lo más probable es que sea bajo un sol potente y con un calor húmedo fuerte. Por eso, antes de alquilar la bici, ten en cuenta que (siempre según tu condición física) puede ser duro.
El coste del alquiler no suele superar los 2 dólares por día. No es necesario llevar una bici de montaña, con una normal que te resulte cómoda es más que suficiente (tómate tiempo para comprobar esto último, nosotros acabamos con un dolor de culete importante).
Por supuesto la bicicleta no es tan buena opción si haces la visita de un día.

Vistas desde Angkor Wat.

Vistas desde Angkor Wat.

Si no te ves con ganas, otra opción son las bicicletas eléctricas. No las hemos probado porque las descubrimos tarde, pero si volvemos seguro que alquilamos un par. Parece que son bastante nuevas en Siem Reap y aún no hay mucha oferta, pero es quizás la mejor opción porque tiene todo lo bueno de ir en bici sin correr el riesgo de acabar exhausto.
Cuando preguntamos (marzo de 2017) costaban 10 dólares por día. Aquí podéis encontrarlas.

Y por último, si te animas con el deporte o tienes el presupuesto muy ajustado, puedes escoger la opción de bicicleta para visitar los templos más cercanos y el último día alquilar una eléctrica o un tuk tuk para el recorrido largo. Nosotros hicimos un día en tuk tuk y no tenemos queja. Nos llevó un hombre majísimo de Siem Reap que se esforzó bastante por explicarnos detalles, nos llevaba donde quisiéramos y nos esperaba el tiempo que fuese necesario, pero al menos en nuestro caso no pudimos sentirnos tan libres e independientes como con la bicileta, ni disfrutar tanto de los tramos entre cada templo.

 

Prepara bien la mochila

Si quieres te puedes llevar algo para comer allí, snacks, fruta o lo que te apetezca, no hay problema en entrar con comida. Pero sobre todo (y más si vas en bici) no olvides llevar bastante agua. Al menos suficiente para el camino. Ten en cuenta también que los precios en Angkor son mucho más altos.

Patio interior de Angkor Wat.

Patio interior de Angkor Wat.

 

Descansa

Por más interesante que sea este sitio, puede llegar a saturar. Recuerda que es un recinto enorme con muchísimos templos. Tómatelo con calma, para de vez en cuando y reparte las visitas en días para que no sea tan intenso. Si pasas días allí desde que amanece hasta que se va el sol es muy posible que pierdas la capacidad de atención y de sorpresa, y termines viendo un montón de piedras donde hay majestuosos templos que rebosan de historia.

 

Madruga

No le tengas miedo a la oscuridad. Si no quieres perderte un amanecer realmente precioso tendrás que salir de madrugada algún día hacia Angkor. Te preparamos para la situación: habrá cientos de personas, cámara en mano, con las que tendrás que compartir este momento. Por suerte el cielo es grande y Angkor Wat alto, por lo que no te molestarán sus cabezas y sus móviles alzados para contemplar el amanecer, solamente para sacar ciertas fotos.
Si tienes pensado hacer un picnic mañanero, el lugar es perfecto. Hay un extenso césped justo delante del templo. Pero yo no lo haría, los monos te agradecerán (con agresividad) el detalle, pero igual tú no pruebas tu desayuno y pasas un mal rato.

 

Regatea el precio de la comida

Si no te llevas comida no tendrás más remedio que ir a alguno de los restaurantes del recinto. Los precios están muy inflados. Mucho. Pero solo los ponen “por si cuela”, porque en el momento que mires la carta y te des media vuelta el camarero correrá hacia ti para ofrecerte un precio más bajo. No esperes pagar lo mismo que en Siem Reap, como en casi todo el mundo los lugares turísticos son más caros, pero puedes regatear hasta la mitad del precio de la carta tranquilamente.

En la entrada del recinto, a la hora del atardecer, vimos unos puestos en los que compraban comida los locales. No los probamos pero tenían buena pinta.

Ventana Bayon.

Ventana en el templo Bayon.

 

Evita las colas

En los templos principales, especialmente en Angkor Wat, se forman unas colas bastante largas. El peor momento es justo después del amanecer. Lo mejor que puedes hacer es aprovechar las horas de la comida para entrar a estos templos. Puede que haya cola, pero seguro que es más ligera.

 

No te olvides del atardecer

Te recomendamos que no te quedes a verlo el mismo día del amanecer, porque quizás es demasiado. Organízate como quieras, pero deberías al menos una vez contemplar cada uno de estos momentos mágicos del día. A pesar de las ordas de turistas que se concentran a esas horas, merece la pena.

 

Ármate de paciencia

Tú, viajero independiente que has decidido visitar los templos de Angkor por tu cuenta, vas a tener que usar más paciencia que nadie. Los vendedores de cualquier cosa de Siem Reap y Angkor son gente dura que no se rinde con uno ni con unos cuantos “NO”, aunque los digas en mayúsculas. Que si tuk tuk, que si guía, que si cacahuetes, que si refrescos… puedes llegar a sentir acoso. Reúne toda la paciencia que puedas y sobre todo intenta responder bien siempre y no dejar de sonreir, recuerda que a muchas de las personas insistentes que te cruces no les apetece ser molestas, simplemente necesitan buscarse la vida y no siempre gozan de buenas oportunidades.

Ta Prohm.

Ta Prohm.

 

No dar dinero

Con este consejo no pretendemos juzgar a nadie, solamente informaros de una forma de actuar que nosotros hemos aprendido, que pensamos que es correcta y que vale para cualquier lugar. Cuando visitéis los templos de Angkor es muy probable que bastante gente os pida dinero por la calle, en muchos casos serán niños. En Camboya se sobrevive con poco dinero (al menos lo que para nosotros es poco) y por eso resulta difícil negarle a una persona que vive en la calle unas monedas, que nos suponen muy poco y con las que quizás ellos coman más de una vez. Creemos que no hay que dar limosna porque es una manera de perpetuar la pobreza. Sobre todo los niños, que deberían estar en el colegio la mayoría de las veces, son a menudo utilizados por mafias y familias pobres por su capacidad para enternecer a los turistas. Cuando más dinero reciban más rentables serán, por lo que pasarán más tiempo en las calles, no aprenderán nada más y no podrán formarse para acceder a una salida mejor y dejar de vivir de la caridad. Es muy fácil comprobar que les utilizan. Tienen su frase preparada para pedir y la repiten como loros les digas lo que les digas. Pero si insistes, verás cómo se olvidan del dinero. ¿Para qué quiere un niño dinero? ¿Crees que se les ocurriría pedirlo si no les obligaran? Si tienen hambre no hay ningún problema en darles algo de comida, pero sobre todo, si quieres hacer algo por ellos préstales un poco de atención. Les cuesta borrar la cara de pena que han ensayado pero terminan jugando y sonriendo como cualquier niño.

Niños descansando en Angkor después de conseguir hacerse un gorro con hojas secas.

Niños descansando en Angkor después de conseguir hacerse un gorro con hojas secas.

¿Se nos ha olvidado algún consejo?

!Que disfrutéis de los templos de Angkor!

(Visited 16 times, 1 visits today)
A compartir

2 comentarios en el artículo "Los templos de Angkor para mochileros"

Avísame de
1000
Ordenar por:   más nuevos | más viejos | más votados
wpDiscuz