2017, el adiós a la rutina

Hace frío fuera. El cielo sin tonalidad parece amenazante a través de los cristales de las ventanas abuhardilladas del salón, unos cristales que nos refugian desde hace ya casi cuatro meses. Siempre los mismos. Hemos vuelto a la Navidad del invierno, la que conocemos.

Hace un año, desde el calor y la humedad tropical, decíamos adiós a un 2016 emocionante. Era el año en el que habíamos decidido cambiar la estabilidad de nuestra casa y nuestros trabajos por la incertidumbre sellada en un billete de solo ida. Hoy nos despedimos de otro año de cambios, de aprendizaje y de adaptación. Cuando aflora la nostalgia por lo grandioso que ha sido, nos alegra la certeza de que seguiremos experimentando, cumpliendo sueños y haciendo lo mejor que podamos para levantarnos cada mañana impulsados por la más positiva de las energías.

Filipinas.

Filipinas.

Un año de cambios
“Mira a tu alrededor. Todo cambia. Todo en este mundo está en un
continuo estado de evolución, afinado, mejora, adaptación,... 
cambiando. No fuimos puestos en esta tierra para permanecer
estancados.” - Steve Maraboli.

2017 ha sido el año menos rutinario de nuestras vidas hasta el momento. Empezó en Kuala Lumpur y hasta septiembre no nos instalamos en ningún lugar fijo. Más de la mitad del año la hemos dedicado a explorar nuestra querida Asia, a la que queremos volver siempre. En los últimos doce meses no solo hemos cambiado constantemente de lugar, de paisajes y de cama, sino que hemos renovado nuestras ideas, transformado algunos de nuestros valores y llenado nuestro corazón con nuevas ilusiones. Este viaje nos ha cambiado la manera de relacionarnos entre nosotros y de entendernos. Hemos evolucionado a un ritmo que desconocíamos y hemos desarrollado nuestra capacidad de adaptación hasta sorprendernos. Ha habido muchas primeras veces y quizás algunas últimas.

El movimiento nos mantiene vivos y en el último año no hemos parado, ni física ni mental ni emocionalmente.

Vietnam.

Vietnam.

La vuelta

Dice la RAE que la rutina es una costumbre o hábito adquirido de hacer las cosas por mera práctica y de manera más o menos automática. “Sin pensar”, añadiría yo.

La palabra rutina nos chirriaba los oídos más que nunca después de haber experimentado la novedad constante. Pero ya habíamos establecido y teníamos clara nuestra próxima meta, y para cumplirla debíamos instalarnos al menos temporalmente en algún lugar, y no en cualquiera.

Bali.

Bali.

Nada ha impedido la sensación del techo cayéndose sobre nosotros en alguna ocasión, las dudas y las ganas de cambio, pero descubrimos con alegría que nuestros recién estrenados mejores niveles de adaptación aplican también fuera del viaje continuo, donde los habíamos adquirido.

Estamos aprendiendo ahora a no caer en ninguna rutina que no hayamos decidido conscientemente, a pesar de que en muchos aspectos de nuestra vida el año acaba mucho menos cambiante de lo que comenzó. Y lo estamos consiguiendo. Eso sí, la ilusión por cada nuevo viaje sigue siendo un motor muy importante en nuestra vida.

Irán.

Irán.

Lo único que cambia es el calendario

Y aunque la vida sigue su curso ajena al día que marca el calendario (además no nos funcionan los propósitos de año nuevo), queríamos dejar aquí una cariñosa despedida al 2017, un gran gracias por no ponernos trabas para encontrar lo que buscábamos.

Gracias también a todos vosotros, que habéis llenado este blog de amor y buenos deseos, que le dais más sentido del que esperábamos que tuviera. Empezó el año bastante solitario y lo acaba con el calor de vuestras visitas diarias.

Alemania.

Alemania.

Y aunque haya sido un año de evolución y modificaciones, nos alegra saber que hay cosas que nunca cambian. Por eso os dejamos con la felicitación de año nuevo que escribimos para dar la bienvenida al 2017, porque nos repetiríamos al escribir otra y lo único que es diferente es el lugar desde el que os hablamos, el año que empieza y el hecho de que este año estamos con una parte de la familia (os echamos mucho de menos a la otra <3):

Empieza un nuevo año y echamos la vista atrás para ver todo lo que ha cambiado y nos ha cambiado el 2016. 
Estamos muy lejos de casa pero nos sentimos afortunados de que sea así por elección propia, por tener un hogar que añorar y una familia y amigos a los que echar de menos y de los que recibimos cariño desde la distancia. Sonreímos pensando que empezáis el año juntos y que no os falta de nada.
Brindamos por seguir haciendo lo que nos hace felices, porque lo hagáis vosotros también y porque valoremos cada día todo lo que tenemos y las cosas bonitas que nos rodean.
Os deseamos a todos un 2017 lleno de sueños que se van cumpliendo y de oportunidades, especialmente para aquellos que no tienen un hogar que extrañar ni la libertad de elegir, o los que no han podido celebrar el fin de año delante de una mesa llena de comida.

Desde Kuala Lumpur, mucha salud y mucho amor para el nuevo año! :*

¡Feliz 2018!

 

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